vendredi 22 novembre 2013

ANTES DE DORMIR

Inevitable es pensar, a veces, en qué pasará cuando no haya nada. Creer durante segundos en otra posible vida se nos pasó a todos por la cabeza, alguna vez, seguro; Miedo y Tristeza de oscuridad provocan fe al incluso más incrédulo. El otro día y muchas noches, últimamente, siento durante segundos ese volcán de emociones al imaginar el posible final, espero no aún cercano, de una abuela que más que abuela fue madre, y que hoy es ángel desde la distancia. Mi memoria sensorial viaja entonces a aquellos años de infancia… Sabor a Bollycao o torta del panadero sábado por la mañana –mojado en colacao mucho mejor…-. Olor a cebolla sobre la mesita de noche que aún hoy respiro fuerte en días de resfriado y sí… será mi psicología, por las tantas veces que ella decía que aliviaba, pero sin duda mi asma y tos desaparecen, dejándome dormir en paz. Luz de sonrisas y cantos que ninguna letra puede describir porque por suerte, no existen para todo letras. Porque cantaba, mientras cocinaba, y sonreía fuerte siempre, porque no, apenas recuerdo una lágrima suya. Fuerza y energía cada mañana desde primera hora. Suavidad en sus manos apesar de querer lavar en la pila mi ropa para quitar mejor las manchas. Pues sí… así es como mesiento cada noche cuando los miedos me persiguen al temer su final y entonces…de repente… un resplandor inmenso destruye la oscuridad del dormitorio y lluvia de sensaciones de entonces vuelven a mí, intactas, como si siguiéramos allí, en esos días de niñez. Y los respiro con tanta intensidad, que creo lo último que hago antes de cerrar los ojos es sonreír, como ella hacía cada día, sonreír suspirando, en paz, porque en ese momento siento fuerte que no hay final aunque lo haya. Que no importa si todo termina porque jamás termina… que el sentir a las personas que amamos, al mundo,muy fuerte, cada segundo, es desde ya para siempre VIDA ETERNA.

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire