vendredi 22 novembre 2013

ANTES DE DORMIR

Inevitable es pensar, a veces, en qué pasará cuando no haya nada. Creer durante segundos en otra posible vida se nos pasó a todos por la cabeza, alguna vez, seguro; Miedo y Tristeza de oscuridad provocan fe al incluso más incrédulo. El otro día y muchas noches, últimamente, siento durante segundos ese volcán de emociones al imaginar el posible final, espero no aún cercano, de una abuela que más que abuela fue madre, y que hoy es ángel desde la distancia. Mi memoria sensorial viaja entonces a aquellos años de infancia… Sabor a Bollycao o torta del panadero sábado por la mañana –mojado en colacao mucho mejor…-. Olor a cebolla sobre la mesita de noche que aún hoy respiro fuerte en días de resfriado y sí… será mi psicología, por las tantas veces que ella decía que aliviaba, pero sin duda mi asma y tos desaparecen, dejándome dormir en paz. Luz de sonrisas y cantos que ninguna letra puede describir porque por suerte, no existen para todo letras. Porque cantaba, mientras cocinaba, y sonreía fuerte siempre, porque no, apenas recuerdo una lágrima suya. Fuerza y energía cada mañana desde primera hora. Suavidad en sus manos apesar de querer lavar en la pila mi ropa para quitar mejor las manchas. Pues sí… así es como mesiento cada noche cuando los miedos me persiguen al temer su final y entonces…de repente… un resplandor inmenso destruye la oscuridad del dormitorio y lluvia de sensaciones de entonces vuelven a mí, intactas, como si siguiéramos allí, en esos días de niñez. Y los respiro con tanta intensidad, que creo lo último que hago antes de cerrar los ojos es sonreír, como ella hacía cada día, sonreír suspirando, en paz, porque en ese momento siento fuerte que no hay final aunque lo haya. Que no importa si todo termina porque jamás termina… que el sentir a las personas que amamos, al mundo,muy fuerte, cada segundo, es desde ya para siempre VIDA ETERNA.

mardi 4 décembre 2012

Mon SLAM à moi, POUR TOI

Je m'appelle Esmeralda mais je suis Esme. J'ai jamais aimé la pluie mais je commence à le faire, grave. Je kiffe les sushis. J'adore les couchers du soleil, la mer, les mouettes, les vaches, les chiens. J'aime marcher, courir, sauter, danser. Je suis passionnée des langues, des cultures, des différences. Je déteste la politique, les racistes, les intolérants. Je suis pas une fille bien mais mauvaise non plus. J'ai appris à préparer un bon couscous même si ça fait des années que je ne le fais plus. Mon premier amour s'appelle Sami quoique que j'ai cru être amoureuse une dizaine de fois avant. J'ai une petite soeur chinoise, une autre arabe, une autre à mon village de Jaén -alors que je dis que je suis de Grenade-. Je suis née au printemps, j'adore les fleurs, je suis Taureau, ou c'est ce qu'on dit. Je pleure d'émotion quand je lis Prévert -surtout si je l'écoute-, je suis fan de Proust, parce qu'il a osé changer toute une histoire littéraire même s'il a été trop rloud et personne ne le supporte pas. Je fais de la natation mais je ne la pratique pas depuis un bon moment car maintenant je fais de la danse, ORIENTALE -le chameau n'est pas évident et moi non plus.- Je me bats depuis des années pour rédiger une thèse qui est mon rêve, qui est ma vie malgré tout, car eh oui, que ferais je sans la littérature? Et non c'est pas du slam mais je l'aime bien surtout tête malade, mais c'est pas ça, c'est que voilà, je suis comme ça, et puis TOI, VOILÀ TOI… Un beau jour tu t'es assis à mon côté, dans un dîner, et tu m'as regardé, et TU M'AS REGARDÉ... Tes yeux, ton sourire, puis ta voix, tes poèmes, Saussure, évidemment, alors Skype, les Asturies, tes baisers, tes bras, ton parfum, TOI. Et TU M'AS REGARDÉ... Et alors... malgré tout le je qui suis moi, en dépit de ma vitesse, de ma folie, de mes défauts, de mes peurs, ici, maintenant, TOUJOURS,… Depuis que je t'ai senti à côté de moi, il y a maintenant une année et presque 7 mois, TOUJOURS TOI, dans mon coeur, dans mes rêves, dans mes souvenirs; TOUJOURS TOI, comme ce premier jour où, tu te souviens? on a trinqué en se fixant aux yeux -c'était la première fois que je voyais ce délicieux regard vert timide- mais ce ne serait pas la dernière... MERCI MON AMOUR, DE M'ACCEPTER DE ME COMPRENDRE DE M'AIMER,DE M'AIMER MERCI MON AMOUR, ET C'EST UN PEU COMME ÇA À MODE DE SLAM QUE JE TE DIS CELA QUE JE TE DIS JE T'AIME.

mercredi 21 décembre 2011

NAVIDAD

Querida abuela, abuelita, abueli, mamita…:

Anoche, una vez más me rebosó el alma al recordarte.
Recordé las tantas fiestas navideñas que preparamos y pasamos a tu lado.
Recordé cómo deseaba con fuerza que llegaran esos días para recibir a los titos y primos.
Recordé cuando bajábamos unos días antes a comprar al supermercado “Gutierrez”.
Recordé cuán feliz era allí, acompañándote eligiendo esos productos.
Recordé como volvíamos a casa con las bolsas, cómo te cogía del brazo.
Recordé cómo respiraba tu perfume. Cómo de suaves eran tus manos. De fresquitas.
Recordé cómo te quiero y te quise.
Recordé cómo añadí un “que despiertes bien” a esa última frase de la noche… “que duermas bien” por miedo a que no despertases. Porque no, no imaginaba una vida sin ti.
Recordé cómo me cuidabas cuando estaba enferma. Cómo mis primeras crisis de asma se curaban con tus abrazos.
Recordé tus mejillas, ¡qué blanquitas y aterciopeladas!

Mi querida abuelita, mi otra madre, mi amiga, mi hermana, mi angelito,
Anoche una vez más me rebosó el alma al recordarte.
Al recordar las tantas navidades que vivimos juntas. Las misas a las que íbamos s el domingo. Lo feliz que era viendo esos programas de nochebuena mientras tú preparabas con tanta delicadeza la cena.
Recordé cómo te marchabas a escondidas a esa cocina horas más tardes dejándonos a todos a la mesa para llorar la ausencia de tu marido que en paz descanse.
Abueli, mi abuelita…

Anoche volví a recordarte y sonreí fuerte, pero me puse muy triste porque desde que el Alzheimer te alejó de mí, las navidades dejaron de ser las navidades para simplemente convertirse en unas fiestas más. Sí, me puse triste al añorar todos esos momentos, al verme ahora entre todos esos dulces que ahora ya no saben a nada sin ti al lado para escogerlos. A mí sólo me gustaban los turrolates ¿recuerdas? Pero con los años entendí que el más rico de todos eras tú.
Sí, me puse triste al añorarte, al cerrar los ojos y desear con fuerza estar en esos días contigo, y en silencio grité por qué, por qué dejaste de cantar villancicos, e imaginé todo cuanto ahora haría si de repente esto fuera sólo una pesadilla y al despertar tú estuvieras ahí, sentada a la mesa para brindar con nosotros, con esa tu sonrisa radiante, luminosa, mágica.

Abueli, no, las navidades ya no son navidades sin ti, tú eras mi arbolito, mi regalo, tu mirada era mi música, mi guirnalda, y sí, vuelvo a casa feliz pero no pude evitar ponerme triste ayer al recordarte.
Sí abuelita, me puse muy triste pero fue una tristeza endulzada, y mis lágrimas ahora son tan azucaradas como esos polvorones caseros que tú hacías o me comprabas ya hechos. Y la penita de mi alma es como un trocito de turrón Suchard, y es que abuelita recordarte, volver a esas fechas me llena de tanta luz, que de repente lloro muy fuerte pero brillo más que nunca abueli, sí, y te siento a mi lado, tus manos, tus ojitos, tus abrazos, las galletitas saladas que nos dabas antes de cenar para calmar el apetito. Y entonces abueli, entonces entiendo que sí, estoy triste, te añoro y nada es lo que fue, pero los recuerdos deslumbran tanto, el eco de esos días, de tu sonrisa es tan intenso, tan poderoso, que una felicidad me desborda por dentro, tanto que hasta casi me falta la respiración, como cuando asomas la cabeza por la ventanilla de un coche y sientes esa brisa fuerte invadirte.

Abuelita, mi abueli, anoche volví a recordarte y me puse triste, te eché de menos, pero tu recuerdo fue tan fuerte, tan tan fuerte, que ahora entre lágrimas dulces te sonrío porque sé que estás, que sigues, aquí, y que lo harás este sábado cuando vayamos a verte y aunque tengamos que acostarte tempranito tu sonrisa seguirá presente en la mesa, entre nosotros, y por eso a pesar de todo abueli, estoy segura de que lo pasaremos tan tan bien, y yo volveré a irme a dormir a la cama con una sensación mágica, como de haber cenado entre angelitos, y eso será porque tú habrás estado, porque siempre estuviste, porque nunca nos dejarás y es que sí, abuelita, anoche volví a recordarte, me puse muy triste, te añoré con todas mis fuerzas, pero mientras te lloraba sonreía, y mis lágrimas no eran lágrimas normales, sabían a turrón, a villancicos, a luz, a guirnalda, a amor, y sí, entonces confirmé una vez más abuelita que el amor intenso, fuerte, grande, dura eternamente y que los buenos momentos nunca terminan porque dejan eco, un eco más fuerte que el tiempo, que la vida.
TE QUEREMOS ABUELI Y ESTA NOCHEBUENA UNA VEZ MÁS NOS REUNIREMOS POR TI, CONTIGO, PORQUE NUESTRO ECO ETERNO ERES TÚ

lundi 3 octobre 2011

Il était une fois...

Il était une fois une petite fille
Souriante, triste
Vivante, forte
Fragile, sensible
Nerveuse
Blanche de peu
Neige de coeur
Qui rêvait
D’un prince
D’un baiser
D’un calin
Profond
Sincère
Pur
Éternel
Qui la protégerait
De la nuit
Des loups
Du froid
Qui l’aimerait
Vraiment
Toujours
Complètement
Avec ses sourires
sa vie
sa sensibilité
sa blancheur de peau
mais aussi
Malgré ses larmes
ses fragilités
ses nerfs
Et La neige du cœur
Mais les jours se succédèrent
Les uns après les autres
Des mois
Des années
Des amours
Des désamours
Mais jamais ce prince n'arriva
Et la petite fille devenue alors jeune femme
Arrêta de rêver
Et décida de rester seule
Dans son palais
Entourée de belles roses
De couchers de soleil
D’étoiles
et son coeur neige

Il était une fois un jeune homme
Timide
Correcte
Sérieux
Marrant
Joyeux
Mélancolique
Visage pâle
Cœur brillant
Qui rêvait de fondre
La petite âme d’une princesse
Avec ses lèvres
Ses bras
Son amour
Vrai
Éternel
Complet
Mais les jours passèrent
Les années se succédèrent
des amours
des désamours
mais aucune princesse
dont le cœur
fondait avec le sien
Le jeune prince décida alors
De rêver seul
Dans ses voyages autour du monde
Et il découvrit ainsi des merveilles
Mais son visage restait pâle

Le printemps arriva
La princesse ouvrit les fenêtres de son château pour savourer
Les paysages impressionnistes
Le prince continua de voyager
Et par hasard il passa devant le palais de la princesse

Et elle ne voulait pas le laisser y entrer
Et il n’y tenta même pas
« bonsoir mademoiselle » lui dit-il
« bonsoir monsieur » répond-t-elle
« Mais quelle prétention » pensa lui
« Idiot » pensa-t-elle
Mais alors que sans savoir comment ni pourquoi
Quelque chose le poussa lui à la regarder
Et elle à croiser son regard
Et voilà que quelque chose se passa
Personne ne sait quoi
Mais depuis ce jour ils n’ont pas encore réussi à séparer leurs yeux
Leurs lèvres
Leurs corps
Et voilà que la neige du cœur de la princesse fond
Et voilà que le visage du prince devient lumineux
Et voilà que les deux brillent
Fondent
Dans un amour
Complet
Éternel
Vrai
Pur
Fort
Et voilà monsieurs et mesdames
que pour une fois
Un rêve devient vrai
et un conte réel

vendredi 15 juillet 2011

Le 14 juillet

Ce soir je n’irai pas au Trocadéro.
Je ne verrai pas les feux artifices. Ils sont magnifiques. Mais je les ai déjà savourés deux fois et aujourd’hui j’ai besoin du calme. Oui. C’est ce que je me suis dit il y a quelques heures. Mais ce n’est pas vrai. La vérité est une autre plus profonde, c’est une vérité qui bat, au rythme de mon cœur. Cette vérité est toi, ton nom JESÚS, qui me fait vibrer entière, cette vérité est le fait qu’au delà de toutes ces insécurités qui me caractérisent tant, JE T’AIME, fort, grave, comme diraient les jeunes de la cité où j’habite au 53 rue de l’Ourcq où je t’ai envoyé mon premier mail, ce mail magique, il y a déjà presque deux mois. La vérité est le fait que tu es moi et que moi je suis toi, que l’eau de mon être, de tout ce vécu que je mène avec moi depuis tout ce temps C’EST TOI, TON PRÉNOM, TES BAISERS, TES CALINS, TON PARFUM, TOI TOI TOI. Et je coule en toi. Dans la mer de ta personne, vivante, intelligente, intéressante, mystérieuse, séduisante, riche, sensible, tolérante, compréhensive, rêveuse, tendre, DÉLICIEUSE.

La vérité, Jesús, la vérité est le fait que je n’ai plus besoin d’aller voir les feux artifices car toi, tu es mon 14 juillet, tu es ces feux, si beaux, si merveilleux de la Tour Eiffel, tu es ces sensations qu’on y éprouve quand on est assis sur la pelouse et on respire en regardant au ciel et en se disant putain qu’est-ce que c’est beau la vie. Ici, maintenant, à 11 heures, je ne suis pas au Trocadéro, non, je suis sur mon lit, je te parle, et comme ça, tout simplement, je sens ces feux, cette magie du vivre.

Et non, ce soir je n’irai pas au Trocadéro. Je resterai tout simplement ici, au 53 rue de l’Ourcq, assise sur mon lit, en te parlant, en t’aimant, et je te le dirais, je te dis Jesús Je t’aime, et pendant que je prononce ces mots il y a des feux artifices qui explosent dans mon cœur, des feux du 14 juillet, il y a de la lumière, de la pelouse, des couleurs, de la musique, de la vie, toi et moi et puis c’est tout car je n’ai besoin de plus rien.

Et non, ce soir je n’irai pas au Trocadéro, mais je suis ici pour te dire Jesús, JE T’AIME, ET JE VEUX ÊTRE TA FEMME, POUR TOUJOURS.

mardi 12 juillet 2011

Écriture automatique

Il y a 5 ans

Il y a 5 ans à ces heures ici je courais autour de la Tour Eiffel quand soudain une énorme tristesse envahissait mon cœur car je ne pouvais pas piqueniquer comme tous ces gens assis sur la pelouse, parce que j’étais seule, mes amis étaient partis. Parce qu’il y a 5 ans que j’ai pris la décision de rester ici, à Paris, de ne pas rentrer, de recommencer, de m’éloigner complètement de ma famille, de ne pas les obéir, de rester, ICI, seule, dans une grande ville ou rien n’était comme chez moi, où je n’étais qu’une petite fourmis perdue au milieu d’une forêt sauvage, dangereuse, inconnu. Il y a 5 ans que quelque chose m’a demandé de ne plus revenir. De recommencer seule. De chercher un loyer seule. De vivre en collocation avec une dame seule, d’aller me promener seule, de prendre un vin seule, d’aller au cinéma seule. De trouver de nouvelles amitiés seule. Il y a 5 ans où j’ai affronté SEULE le monde extérieur, les gens différents, les rues perdues, les passages secrets, le ciel nuageux.

Il y presque 5 ans qu’à ces heures ci Pauline l’irlandaise me convainquait pour aller avec elle dans cette soirée d’After work… After work… mot nouveau pour moi à l’époque… et il y a 5 ans que j’ai connu ce fameux bar 6 seven où je suis allée au comptoir pour demander encore une autre coupe de champagne gratuite (champagne à volonté cette soirée là) et il y a 5 ans qu’un monsieur bronzé est venu me parler, a dansé avec moi et m’a demandé le numéro. Il y a presque 5 ans que je suis allé prendre un cocktail à Saint Michel avec cet inconnu et puis un thé et puis un bisou pour aboutir finalement chez lui et regarder le lendemain la finale France-Italie aux Champs Elysées dans le fameux bar Culture bière. Et plus tard on m’a déposé chez moi, dans ce chez moi qui était le petit appartement à l’intérieur du lycée Buffon, dans ce chez moi où ce soir là je pensais que je ne reverrais plus jamais ce Monsieur que finalement j’ai revu encore une fois, et une autre, et encore une autre et à cause de qui, oui, peut être c’est vrai, j’ai trouvé un fort argument pour rester. Oui, c’est ça, j’avais besoin de lui pour prendre la décision et je l’ai fait. Je suis restée à Paris, encore 5 ans.

Il y a presque 5 ans que j’ai déménagé chez Catherine. Dame de 60 ans moderne avec qui j’ai habité une année. Petit appartement qui se trouve au 46 de la rue Saint Jacques où j’avais une chambre qui donnait à la cour et à l’appartement du propriétaire du restaurant Mexicain El sol y la luna où on avait fait le dîner d’ au revoir d’Herminio quelques jours avant son départ de Paris. Les hasards de la vie. Et oui. Maintenant j’habitais en face du propriétaire de ce resto que j’ai eu tant de mal à trouver. Il m’a même invité à un verre un soir. On s’est échangé les numéros mais tout est resté là.

C’est depuis cet appart que j’allais tous les jours à la Sorbonne, que je stressais car les cours pour moi étaient beaucoup plus difficiles que les cours que j’avais eus à Grenade. Les professeurs parlaient trop rapidement et le pire, ils faisaient des références à beaucoup de choses que je ne connaissais pas : histoire, art, peinture, littérature. J’ai dû faire des recherches dans tous les sens, dans toutes les matières, sur Internet, dans les livres pour enfin, sentir que je suivais un peu mieux. Mais je pensais que je n’y arriverais jamais. Et puis oui, je l’ai fait. Et je suis tombé ainsi amoureuse de la didactique, du français, mais surtout de la littérature et en particulier de la littérature moderne. Et oui, c’est mon cher Daniel DELBREIL, un prof passionnant à qui je dois cela. Monsieur DELBREIL, si un jour j’enseigne cette matière magique j’espère pouvoir vous imiter au moins à moitié. « Poétique du texte narratif » c’est ce que j’ai suivi au premier semestre. Nous y avons étudiés les ouvrages de Raymond Queneau. Mais ce prof nous parlait de tant de choses, et j’ai appris autant… et plus tard on a eu « Le paris du 20ème » et alors là, chair de poule… car qu’est-ce que j’ai découvert des choses sur la ville des lumières, ces auteurs, ces textes… ! Le temps passait, j’apprenais et apprenais, je tombais amoureuse de la ville, de la langue, de sa culture et de lui. De lui. De lui où je passais de plus en plus de temps, avec elle, sa nièce Latifa Ateb qui se marie samedi prochain, mariage où je ne serai pas présente mais où mon cœur pleurera de joie, de bonheur, car je l’aime fort cette fille et je lui souhaite tous les sourires qu’elle mérite, et surtout la liberté qu’elle n’a pas pu trouver chez elle. Liberté que j’ai lui ai offerte en cachette, secrets perdus qu’elle m’a racontés seulement à moi. Latifa, ma petite sorelle tunisienne. Elle avec eux, leur couscous, leur Ramadhan et les séries de la chaîne Tunis seront toujours en moi. Jours de paix, jours de guerre avec moi-même où malgré tout ils ont été là, pour m’aimer, pour me câliner et à qui je dirai éternellement MERCI.

Mon boulot à Extenda, le Master 2 et mes recherches autour de Jacques Prévert. Encore des cours en didactique et avec Monsieur DELBREIL, encore plus d’amour envers la didactique, la poésie, la langue française et en général les lettres. Et ça y est, même si je travaillais dans le domaine du commerce extérieur je sentais de plus en plus ce que j’aimais vraiment, ce qui me passionnait et mes voix m’ont encore poussé à faire des études, et je me suis inscrite dans ce Doctorat bien sur sous la direction de monsieur DELBREIL malgré toutes ces personnes qui me disaient « mais pourquoi étudier autant ? » « mais un Doctorat en lettres sert à quoi ? » « Et pourquoi pas un autre Master en commerce ? » Et non mes amis, même si vous avez raison non, je ne vous pas écoutés tout simplement parce que j’aimais cela, parce que c’était ma vie, parce que chaque ligne de ses romans et vers étaient de l’air, du soleil, de l’énergie pour moi. Parce que j’ai lu des plus en plus des livres non seulement par obligation mais par plaisir et j’ai découvert le vrai bonheur ainsi. Le bonheur d’être seule. Le bonheur de rêver. Le bonheur de sentir. De sentir tous ceux qui ont écrits ces trésors. Le bonheur de marcher dans les rues et de revivre leurs vies et celles de leurs personnages. Le bonheur de leur langue. La joie de la transmettre à d’autres personnes. Et de pouvoir les passionner aussi et répondre à leurs questions avec le cœur. Le cœur de quelqu’un qui aime ce qu’elle fait. Et non mes amis, je ne vous ai pas écoutés et je me permets de vous dire, maintenant, ici, quelques années plus tard bien fort NON SEULEMENT JE NE REGRETTE PAS MAIS SURTOUT J’EN SUIS FIÈRE

Et oui, il y a 5 ans que tant de choses ont commencé, que moi-même, j’ai commencé. Que l’amour avec lui a commencé. Que ma découverte de la littérature a commencé. Que ma passion envers l’enseignement a commencé. Que Paris est devenu ma ville.

5 ans. 5 ans dont je me souviens ce soir avec nostalgie car l’air et les oiseaux du dehors à ces heures ci où le soleil se couche m’enlèvent envers cette époque là. Envers ces vieux temps. Envers ces débuts parmi lesquels certains continuent encore mais d’autres trouvèrent leur fins. Parce que non, lui et moi c’est fini. Je voulais que ça continuait dans mes rêves, dans mon espoir, espoir caché d’un amour platonique à qui on peut arriver un jour, peut être dans beaucoup de temps mais non ; un jour où l’autre il fallait que je l’assume, non, je ne suis pas faite pour vivre avec des musulmans. Même s’ils sont très modernes. Mêmes s’ils m’aiment à mourir comme lui. Non. Ce n’est pas possible. Et oui. C’était, cela a été mon grand premier amour. Le premier. Celui qui ne se répète jamais parce que je n’aurais plus jamais cet âge, cette naïveté, ces rêves, cette petite soumission, ce manque d’ambitions et d’écoute envers moi. Mais ce n’est pas grave car même si la fin de cette histoire est arrivée son aboutissement aussi. Car ce que je suis maintenant c’est grâce â lui, à ces années, à lumière de cet amour qui battra toujours quelque part au fond de moi jusqu’au dernier jour.

Et oui, il y a 5 ans, 5 ans où j’ai voulu recommencer ici toute seule. Et à partir de là toute une vie est venue derrière. Vie d’amour, vie de nouvelles connaissances. Vie de combats avec moi-même. Vie de rencontres, d’au revoir, de retrouvailles, d’adieux, de sentir le besoin soudain de devoir quitter Paris pendant longtemps et de le faire. Et de partir en Chine pour une année mais de sentir là bas que ce n’était que passager, qu’il fallait que je revienne. Et oui. C’est vrai. Il le fallait. Il fallait que je dorme encore dans cette notre maison. Que je le revois. Que nous nous séparions complètement. Qu’il arrête petit à petit de me protéger et que je recommence toute seule. Sans hommes. Mais cette fois ci pour du vrais car au fond il avait été toujours là.

Il fallait que je redécouvre Paris. Que je l’aime à nouveau. Que je refasse mes promenades secrètes. Que je rencontre des anciennes amies qui habitent encore ici et de nouvelles. Que je comprenne les Français. Que je devienne un peu française. Que je sois capable de me faire un cercle d’amitiés français et qu’ils m’acceptent. Que j’apprenne à vivre complètement seule. Et surtout, que malgré cet amour si fort que j’éprouve envers ce Paris où je suis née, parce que oui je suis née ici, ce Paris où j’ai aimé et où je suis aussi morte mille fois pour revivre après encore plus fort, oui, il fallait que je revienne ici pour que malgré cet amour ces voix me parlent encore mais cette fois pour me dire : RENTRE.

Et oui, il y a 5 ans où toute une vie a commencé. Airs et oiseaux de nostalgie. Vagues de tristesse douces qui remontent des pieds à la tête en passant par les bras où elles restent. Et les bras chatouillent, tremblent, et on a envie de pleurer, comme ce jour au ferry de Macao où j’ai failli ne pas quitter Cristina, mourir en larmes et dire c’est bon, je reste avec toi mais je suis partie, car il le fallait, je le savais, car je la reverrais je le sais aussi, et oui, les bras tremblent et on a envie de pleurer, de dire non ce n’est pas possible mais juste alors les vagues remontent, on respire, on se calme, la douleur s’en va et on sourit car on sait qu’il le faut , qu’on le veux, qu’on en a besoin.

Et oui je rentre. Pour du bien, pour du pire, pour du meilleur, pour amour, pour amitié, pour recommencer, pour passer, je n’en sais rien mais oui je rentre. Je m’en vais. Et je reviendrai mais je quitte cette ville car j’entends ces voix me chuchoter RENTRE et je sais que ça finit mais en réalité ça ne finira jamais.

Et c’est pourquoi j’écris ces lettres, lettres spontanées, incorrectes, plein de fautes, mais lettres vivantes, automatiques qui viennent directement de mon cœur sans que la raison y intervienne car je ne le veux pas, car je veux que la vie même soit ici, dans ces mots, si forte que je cette vie des moments vécus pendant tout ce temps, je veux que les jours de ce Paris continuent à battre dans cette écriture comme elles le feront en moi toujours. Et oui je le sais, c’est nul tout ce que j’écris ici, c’est nul pour ceux qui ne l’ont pas vécu, senti, bu, respiré, mais pas pour moi, car chacun de ces mots est un peu mon sang, sang de la Seine qui coule dans mon cœur. Et oui, on me lira et on dira « purée quelle rédaction pourrie ! » mais moi, je sais qu’en écrivant ainsi je lirai cela d’ici 40 ans et alors, je sourirai, fort et je pleurerai des larmes d’émotion car je sentirai que derrière ces phrases mal construites, 5 années, presque 6, bougeront encore, battront, chanteront, danseront, VIVRONT comme moi je l’ai fait et je le fais maintenant et même si je serai ce jours une petite dame chiante comme Catherine ou Vassilissa ;), et comme on dit que les femmes de 69 ans deviennent, ces lettres me donneront la vie, et je sourirai fort, et je confirmerai cette ma théorie que rien NE FINIT, JAMAIS et que les vies qu’ont vit en SENTANT sont éternelles.

Merci à Paris, à tous les amis connus ici, à cet amour, à mon professeur, merci aux épiciers, boulangers, merci à tous ceux qui se sont assis à côté de moi dans les bancs des parcs pour me raconter leurs vies, merci à ces passants de la rue qui m’ont appelé « charmante », merci à ceux qui m’ont souri dans le métro, à tous ceux qui jouent de l’accordéon ; merci bien sur au bar 61 qui est devenu mon bar et au canal de l’Ourcq mon quartier, merci à tous ces personnages qui principaux, secondaires ou tout simplement décor ont eu un rôle dans cette ma vie parisienne qui sera toujours mon début, mes racines, mes sources, mon Ithaque, ma lumière. MERCI.

jeudi 7 juillet 2011

Lettre à Grande mère

Une bougie,
l’image d’une vierge,
ton portrait.
Des prières pour toi,
celles que tu m’as apprises.

Portrait d’une grande mère. Grande mère ma chère grande mère,
Grande mère qui se perd.
Grande mère qui s’en va.
Âme qui s’envole jusqu’ici,
qui me regarde
qui me protège
qui me chuchote à l’oreille
qui murmure avec le vent
qui souffle violemment pour attirer mon attention
pour me calmer
pour me serrer fort
pour que je pleure
pour que je crie la douleur de ce vide
noir, gris, profond
vide dont l’écho me poursuit
me frappe fort envers
le néant.
Mais alors tu arrives
sous l’orage
sous la pluie
sous le froid
pour me donner tes bras
pour que je me fonde en toi
pour que je me nourrisse de ton air
si doux
si chaud.

Grande mère, ma chère grande mère
ton regard vide me noie dans le désespoir
désespoir de ne pas comprendre POURQUOI
pourquoi tu n’es plus comme avant
pourquoi quelqu’un veut t’éloigner de nous
pourquoi tu n’es pas toi
pourquoi ces années ne sont que des souvenirs.

Grande mère, ma chère grande mère
il y a des moments
où je ne peux pas m’empêcher de fermer les yeux et de supplier à Dieu
qu’on revienne en arrière
que tu sois ici
à mon côté
que tu me parles
que tu me donnes des conseils
que tu m’embrasses
TOI.

Grande mère, ma chère grande mère
si tu savais…
si tu savais comment tu me manques
si tu savais comment je t’ai rêvée
tant de fois…
si tu savais…
le nombre de nuits où j’ai pleuré fort en silence parce que tu n’étais plus
ici
le nombre de fois où
j’ai crié fort pour que tu me protèges
pour revenir dans tes bras
tes sourires
ton amour.

Grande mère
ma chère grande mère
combien de fois je me suis étouffée
sans toi,
noyée, cassé
morceaux par morceaux,
combien de fois mon corps a disparu
petit à petit
pour aboutir dans
l’ombre.

Grande mère, ma chère grande mère
qu’est-ce que je me trompais,
qu’est-ce que j’étais idiote
de penser que tu ne serais plus avec moi.
Il a fallu que cette nuit d’hiver
je ferme les yeux dans mon désespoir
et je prie fort
en pleurant
pour que soudainement,
je te ressente,
entière
toute
ici,
pour que la flamme de cette bougie danse harmonieusement,
pour que j’écoute ta voix,
pour que je respire à nouveau ton parfum.
Tant d’années perdue dans la mer de la nostalgie.
Du passé.
Alors que tu étais,
que tu es
ici.
Avec moi.
Je t’ai sentie.
Tu m’as parlé.
Tu m’as serré fort dans tes bras,
tu as chauffé mon cœur,
j’en avais tant besoin.
J’avais si froid.

Grande mère ma chère grande mère.
J’ai alors compris que tu ne partiras jamais.
Que tu me suis.
Partout.
Que tu me guides,
que tu me protèges.
Que ces moments d’enfance n’ont pas encore fini,
qu’ils continuent,
mais à partir de maintenant seulement
avec toi,
sans ogres,
sans fantômes,
seulement toi, mon ange,
ma grande mère, ma chère grande mère,
mi abuelita, mi abueli,
ma vie,
MERCI car maintenant je sais
que je ne serai plus jamais seule.


Grande mère ma chère grande mère, JE T'AIME.